abril 18, 2012

Colorea mi vida con el caos del problema

La mayoría de los días del año
 no tienen nada de especial, 
comienzan y acaban sin dejarnos recuerdos perdurables en la memoria, 
la mayoría de los días no tienen ningún impacto 
sobre el transcurso de una vida; el 23 de mayo, era miércoles... 

 




Si Tom había aprendido algo, era que no se podía atribuir una importancia cósmica a un simple acontecimiento terrenal. ¿Casualidad? A eso se reduce todo, nada más que casualidad. Tom por fin había aprendido que no existían los milagros, que no existía el destino, que nada estaba predestinado. Lo sabía.. Ahora estaba seguro de ello. 

 
Mientras escuchaba Tom se dio cuenta de que estas 
no eran historias que ella contaba a cualquiera.
Habia que ganarse el derecho a escucharlas.
Podia sentir como se derrivaba el muro.
Se preguntaba si alguien más habria llegado tan lejos,
 y por eso las siguientes ocho palabras lo cambiaron todo:
-Nunca le habia contado esto a nadie antes. 


" No. No me cuentes eso a mí. No te atrevas ni a... Así no es como se trata a un amigo. ¿Besándome en la fotocopiadora? ¿De la mano por IKEA? ¿Teniendo sexo en la ducha? Vamos, amigos, mis pelotas".


Expectativas / Realidad

 
Tom finalmente aprendió que no existen los milagros. No existe tal cosa llamada destino. Nada está destinado a ser. Él lo sabía. Estaba seguro de ello ahora.



-Mi nombre es Tom. 
-Encantada de conocerte. 
-Yo soy Autumn.



P.d: . A veces nuestras vidas dan giros inesperados y lo que creíamos como verdadero, resulta no serlo. No hay hadas, no todo sale maravillosamente bien. Sino al contrario, todo es disfuncional y muy humano...


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